En nuestra segunda entrega de la serie especial del Centro de Noticias NH, nos adentramos en el corazón de la acción: los estadios. Un recinto moderno de categoría mundial no es solo una obra de arte arquitectónica, sino un gigantesco centro de consumo que opera a su máxima capacidad durante apenas unas horas.
La cadena de suministro interna de un estadio para este tipo de eventos es titánica. Desde el abastecimiento de toneladas de alimentos y bebidas para decenas de miles de espectadores en tiempo récord, hasta la gestión de inventarios críticos para las áreas VIP y de prensa, todo debe ingresar y distribuirse bajo estrictos protocolos de seguridad.
La logística de «justo a tiempo» (Just-In-Time) se aplica aquí de forma extrema: los proveedores deben sortear perímetros de exclusión militar y horarios nocturnos de descarga para que, al encenderse las luces, todo esté en su lugar exacto sin alterar la vida cotidiana de las ciudades anfitrionas.
