La reorganización de las exportaciones de petróleo de Venezuela durante 2026 modificó la demanda de transporte marítimo, favoreciendo la utilización de tanqueros Aframax en reemplazo de VLCCs y reduciendo la participación de naves de la “flota en las sombras”.
Según un análisis de BRS Tanker, los cambios se intensificaron tras la intervención estadounidense de enero y la posterior flexibilización de sanciones, que permitió a compañías internacionales ampliar sus operaciones comerciales con Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Entre las medidas adoptadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) figuran licencias que autorizan determinadas transacciones con PDVSA y facilitan la importación de diluyentes, principalmente nafta, necesarios para procesar el crudo pesado del país.
Fuente: Mundo Marítimo
